Food Security Data Center en el Recinto de Ciencias Médicas

16 de octubre de 2026 — El profesor Julio César Hernández presentó el Food Security Data Center en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ciencias Médicas, en celebración del Día Mundial de la Alimentación, donde habló sobre el trabajo del centro en materia de datos de seguridad alimentaria para demostrar la importancia de la economía agrícola a escala mundial.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Llegan al límite los comerciantes con la factura de la luz

“Un aumento en precio de energía eléctrica podría causar una alteración en las compras entre empresas a nivel local. Si las empresas, con el fin de minimizar sus costos y manejar el aumento en costo energético reducen las compras a otras empresas en Puerto Rico podría causar un efecto en cadena, lo que los economistas llamamos derramamientos negativos, que reduzca la economía agregada.” – Julio César Hernández, El Nuevo Día del 10.23.26 páginas 18 y 19.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

¿Gigantismo en la UPR?: el caso de Utuado

¿Gigantismo en la UPR?: el caso de Utuado
En años recientes, la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Utuado ha experimentado una drástica reducción en su matrícula estudiantil. Algunos sectores han utilizado esta contracción como evidencia de las supuestas ineficiencias administrativas y del gigantismo institucional de la UPR. El argumento descansa, principalmente, en que la reducción en el número de estudiantes ha provocado un incremento en el costo promedio por alumno. Sin embargo, esta interpretación ignora factores económicos y demográficos que podrían explicar el comportamiento de la matrícula universitaria, particularmente en las regiones rurales de la isla.
De 2017 a 2024, la matrícula de la UPR en Utuado se redujo de 1,469 a 334 estudiantes, una contracción de aproximadamente 77%, la más pronunciada entre los recintos y unidades de la UPR. Ante esta realidad, debemos preguntarnos si estamos frente a un problema de gigantismo institucional o ante las consecuencias de una estructura de precios que no reconoce las diferencias socioeconómicas y territoriales de Puerto Rico.
Una primera hipótesis es que la contracción demográfica haya reducido la demanda universitaria. Entre 2017 y 2024, la población de Utuado entre las edades de 20 y 24 años disminuyó de 2,098 a 1,621 jóvenes, una reducción de aproximadamente 23%. Aunque significativa, esta contracción resulta considerablemente menor que la caída de 77% en la matrícula universitaria. Por consiguiente, los cambios demográficos, por sí solos, no parecen explicar la magnitud del desplome estudiantil.
Durante ese mismo periodo ocurrió un cambio fundamental: un aumento sustancial en el precio de los créditos universitarios. Entre los años académicos 2016-2017 y 2023-2024, el precio por crédito aumentó de $57 a $157, un incremento nominal de aproximadamente 175%. Desde el año académico 2022-2023, un estudiante que completa 30 créditos anuales paga aproximadamente $4,710, sin considerar otros gastos educativos.
La UPR en Utuado sirve a una de las regiones más pobres y económicamente rezagadas de Puerto Rico. Las poblaciones del centro rural enfrentan problemas estructurales de transportación, menores oportunidades de empleo y niveles de ingreso inferiores a los observados en las áreas metropolitanas. Según los estimados quinquenales de la Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico de 2024, la mediana del ingreso familiar en Utuado fue de $24,433, mientras que en San Juan alcanzó los $37,346, aproximadamente 53% más alta. Esto implica que un costo anual de $4,710 representa el 19% de la mediana del ingreso familiar en Utuado, comparado con el 13% en San Juan. Asimismo, mientras en
Utuado solamente el 33% de las personas de 16 años o más estaban empleadas, en San Juan esta proporción alcanzaba el 46%. Estas diferencias estructurales tienen implicaciones importantes para comprender la demanda universitaria. Desde la teoría económica, la sensibilidad de los consumidores ante cambios en los precios depende de sus ingresos, alternativas disponibles y restricciones presupuestarias. Por consiguiente, un mismo aumento en el precio de los créditos puede provocar efectos considerablemente distintos entre regiones. Estimaciones preliminares sugieren que la demanda universitaria en Utuado presenta una mayor sensibilidad a cambios en los precios que la observada en otros recintos de la UPR. En términos económicos, esto implicaría una mayor elasticidad-precio de la demanda, hipótesis que requiere investigaciones adicionales.
Más aún, el incremento en el costo promedio por estudiante puede ser consecuencia de la propia reducción en la matrícula. Las universidades enfrentan costos fijos asociados con infraestructura, laboratorios, mantenimiento y personal académico. Cuando disminuye el número de estudiantes, estos costos se distribuyen entre una población menor. Por consiguiente, un aumento en el costo promedio no constituye, por sí solo, evidencia de gigantismo o ineficiencia administrativa. También puede reflejar una pérdida de economías de escala.
Ante esta situación, propongo que la comunidad universitaria, la administración de la UPR y la Junta de Supervisión Fiscal establezcan un proyecto piloto de cinco años en Utuado, reduciendo el precio a aproximadamente $80 por crédito. Esto permitiría que el costo anual de 30 créditos representara cerca del 10% de la mediana del ingreso familiar de Utuado. Durante el proyecto se evaluarían la matrícula, retención, graduación e ingresos institucionales, permitiendo estimar la elasticidad-precio de la demanda y los efectos de una reducción en los costos educativos.
La UPR en Utuado atiende a una de las poblaciones más vulnerables de Puerto Rico. Su contribución no debe evaluarse exclusivamente mediante indicadores financieros. La educación universitaria constituye una inversión en capital humano que incrementa la productividad, promueve el emprendimiento y genera externalidades positivas sobre las economías regionales, particularmente en la actividad agrícola, los negocios locales y la seguridad alimentaria.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Las tres olas de la descapitalización

Deja un comentario

10/13/2026 · 3:12 PM

Food Security Data Center

Deja un comentario

09/14/2026 · 9:19 PM

Puerto Rico: la agonía de la economía

Afirmar que en Puerto Rico la economía está muriendo, no necesariamente es una referencia al funcionamiento de la economía como tal —lo que en inglés se denomina economy—, sino a la disciplina (economics).
En la isla hay apenas 36 doctores en Economía. De esos, el 50% ya está retirado o en edad de retiro, y otro 14% lo estará en los próximos cinco años. De los que quedan activos al 2026, la Universidad de Puerto Rico (UPR) emplea cerca del 90%.
La escasez de doctores en Economía le ha generado profundos desafíos al Gobierno de Puerto Rico tanto en la administración como en la evaluación de política pública. Agencias como el Departamento de Hacienda, Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP), Junta de Planificación, Departamento del Trabajo y Recursos Humanos y Oficina Presupuesto de la Asamblea Legislativa (OPAL), requieren doctores a tiempo completo para la actualización de metodologías, la adopción de nuevas tecnologías y el análisis riguroso de datos con base teórica. Esta carencia ha obligado al gobierno a incurrir en contrataciones multimillonarias en el exterior, ha provocado atrasos severos que minan la confianza en las estadísticas oficiales y ha contribuido a que los estimados de recursos carezcan de precisión. Además, esta falta de capital humano es, en parte, responsable de que Puerto Rico haya caído en quiebra y no ha logrado salir de la misma.

En años recientes, las universidades privadas en Puerto Rico y la UPR han enfrentado serias dificultades para reclutar docentes con grado doctoral en Economía. Existen tres razones principales. Primero, no existe un programa doctoral en Economía en Puerto Rico. Segundo, debido a la alta competitividad de estos programas doctorales en los Estados Unidos, una proporción significativa de los estudiantes no logra superar los exámenes comprensivos, en gran medida por las exigencias matemáticas. Tercero, muchos de nuestros estudiantes más talentosos, que sí completan el doctorado, reciben ofertas de empleo altamente competitivas en los Estados Unidos y Europa. De los 15 doctores en Economía puertorriqueños graduados en los últimos 20 años en universidades de Estados Unidos, el 40% no regresó a Puerto Rico y permanece en instituciones académicas fuera del país.

El salario ha sido uno de los factores que ha causado que estos doctores en Economía no regresen. Por ejemplo, en la UPR, un doctor en Economía en una posición de entrada como Catedrático Auxiliar devenga alrededor de $62,000 anuales, mientras que en los Estados Unidos un profesor recién graduado en una posición similar recibe entre $100,000 y $135,000. En contraste, una persona con bachillerato en Economía, en una posición de Economista Principal en el Gobierno Central de Puerto Rico, puede devengar alrededor de $71,000, casi $10,000 más que un doctor. A estas brechas salariales se suma la reducción sostenida de plazas en la UPR, lo que ha provocado que estudiar un doctorado en Economía no sea percibido como una inversión rentable.

Según la Junta de Instituciones Postsecundarias (JIP) en Puerto Rico existen 74 instituciones de educación superior que, en su mayoría, requieren más de un doctor en Economía para impartir cursos básicos y especializados. Los cursos de economía mantienen una alta demanda y son requisito en programas como Ingeniería, Administración de Empresas y diversas disciplinas de las Ciencias Sociales. De continuar esta tendencia, será cada vez más difícil garantizar enseñanza de alta calidad en materia de Economía a las futuras generaciones de este país. Asimismo, se va a hacer cada vez más cuesta arriba otorgar bachilleratos y maestrías en esta disciplina.

Para principios de la década de 2030, se estima que apenas quedarán activos 13 doctores en Economía en Puerto Rico: cinco en el Recinto de Mayagüez de la UPR, cinco en el Recinto de Río Piedras y tres en otras instituciones. Trece doctores distribuidos entre 74 instituciones de educación superior, más de 40 mil empresas y al menos diez agencias de gobierno que requieren sus servicios: es imposible. En el pasado se ha lidiado con la escasez sustituyendo doctores en Economía con contables, financieros o sociólogos, aunque como es de esperarse, esto no ha producido resultados óptimos. Nadie se atrevería a sustituir, en una operación de corazón abierto, a una doctora en medicina especializada en cardiología invasiva con una enfermera que, aunque pueda ser excelente en su trabajo, no ha sido entrenada para eso. De forma similar, nuestra economía es un paciente con múltiples enfermedades crónicas que necesita de operaciones altamente especializadas.

Es imprescindible permitir que los tres departamentos de Economía de la UPR fortalezcan su capacidad de reclutamiento e igualen sus salarios con los de las Escuelas de Arquitectura e Ingeniería. Es necesario crear programas doctorales en Economía en Puerto Rico y, a su vez, invertir en el envío de jóvenes puertorriqueños con altas destrezas matemáticas a programas doctorales en los Estados Unidos. A la economía de Puerto Rico se le va la vida en ello.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Mercado de café

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Cursos doctorales en Economía Agrícola

https://www.uprm.edu/portada/2024/10/04/subvencionnifaparadoctoradoeconomiaagricola/

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Actualización del año base

https://www.elvocero.com/economia/actualizan-el-a-o-base-para-calcular-el-producto-bruto-real/article_80d60e1c-8bf7-11ef-9340-ebb5f91adee6.html

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Protección que dignifica

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría