¿Gigantismo en la UPR?: el caso de Utuado

¿Gigantismo en la UPR?: el caso de Utuado
En años recientes, la Universidad de Puerto Rico (UPR) en Utuado ha experimentado una drástica reducción en su matrícula estudiantil. Algunos sectores han utilizado esta contracción como evidencia de las supuestas ineficiencias administrativas y del gigantismo institucional de la UPR. El argumento descansa, principalmente, en que la reducción en el número de estudiantes ha provocado un incremento en el costo promedio por alumno. Sin embargo, esta interpretación ignora factores económicos y demográficos que podrían explicar el comportamiento de la matrícula universitaria, particularmente en las regiones rurales de la isla.
De 2017 a 2024, la matrícula de la UPR en Utuado se redujo de 1,469 a 334 estudiantes, una contracción de aproximadamente 77%, la más pronunciada entre los recintos y unidades de la UPR. Ante esta realidad, debemos preguntarnos si estamos frente a un problema de gigantismo institucional o ante las consecuencias de una estructura de precios que no reconoce las diferencias socioeconómicas y territoriales de Puerto Rico.
Una primera hipótesis es que la contracción demográfica haya reducido la demanda universitaria. Entre 2017 y 2024, la población de Utuado entre las edades de 20 y 24 años disminuyó de 2,098 a 1,621 jóvenes, una reducción de aproximadamente 23%. Aunque significativa, esta contracción resulta considerablemente menor que la caída de 77% en la matrícula universitaria. Por consiguiente, los cambios demográficos, por sí solos, no parecen explicar la magnitud del desplome estudiantil.
Durante ese mismo periodo ocurrió un cambio fundamental: un aumento sustancial en el precio de los créditos universitarios. Entre los años académicos 2016-2017 y 2023-2024, el precio por crédito aumentó de $57 a $157, un incremento nominal de aproximadamente 175%. Desde el año académico 2022-2023, un estudiante que completa 30 créditos anuales paga aproximadamente $4,710, sin considerar otros gastos educativos.
La UPR en Utuado sirve a una de las regiones más pobres y económicamente rezagadas de Puerto Rico. Las poblaciones del centro rural enfrentan problemas estructurales de transportación, menores oportunidades de empleo y niveles de ingreso inferiores a los observados en las áreas metropolitanas. Según los estimados quinquenales de la Encuesta sobre la Comunidad de Puerto Rico de 2024, la mediana del ingreso familiar en Utuado fue de $24,433, mientras que en San Juan alcanzó los $37,346, aproximadamente 53% más alta. Esto implica que un costo anual de $4,710 representa el 19% de la mediana del ingreso familiar en Utuado, comparado con el 13% en San Juan. Asimismo, mientras en
Utuado solamente el 33% de las personas de 16 años o más estaban empleadas, en San Juan esta proporción alcanzaba el 46%. Estas diferencias estructurales tienen implicaciones importantes para comprender la demanda universitaria. Desde la teoría económica, la sensibilidad de los consumidores ante cambios en los precios depende de sus ingresos, alternativas disponibles y restricciones presupuestarias. Por consiguiente, un mismo aumento en el precio de los créditos puede provocar efectos considerablemente distintos entre regiones. Estimaciones preliminares sugieren que la demanda universitaria en Utuado presenta una mayor sensibilidad a cambios en los precios que la observada en otros recintos de la UPR. En términos económicos, esto implicaría una mayor elasticidad-precio de la demanda, hipótesis que requiere investigaciones adicionales.
Más aún, el incremento en el costo promedio por estudiante puede ser consecuencia de la propia reducción en la matrícula. Las universidades enfrentan costos fijos asociados con infraestructura, laboratorios, mantenimiento y personal académico. Cuando disminuye el número de estudiantes, estos costos se distribuyen entre una población menor. Por consiguiente, un aumento en el costo promedio no constituye, por sí solo, evidencia de gigantismo o ineficiencia administrativa. También puede reflejar una pérdida de economías de escala.
Ante esta situación, propongo que la comunidad universitaria, la administración de la UPR y la Junta de Supervisión Fiscal establezcan un proyecto piloto de cinco años en Utuado, reduciendo el precio a aproximadamente $80 por crédito. Esto permitiría que el costo anual de 30 créditos representara cerca del 10% de la mediana del ingreso familiar de Utuado. Durante el proyecto se evaluarían la matrícula, retención, graduación e ingresos institucionales, permitiendo estimar la elasticidad-precio de la demanda y los efectos de una reducción en los costos educativos.
La UPR en Utuado atiende a una de las poblaciones más vulnerables de Puerto Rico. Su contribución no debe evaluarse exclusivamente mediante indicadores financieros. La educación universitaria constituye una inversión en capital humano que incrementa la productividad, promueve el emprendimiento y genera externalidades positivas sobre las economías regionales, particularmente en la actividad agrícola, los negocios locales y la seguridad alimentaria.

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Deja una respuesta